"Aprendí a querer las matemáticas Sergio, finalmente entramos en buenos términos."
Miró más allá (Jamás miró él sólo más allá. Ésto sí sé.)
"Son armoniosas, ¿sabés?, no hay luchas. Todo parece tan orgánico... lo que tiene que irse se va, y lo que se queda se queda, y lo que viene vendrá. Y vienen de todos lados: musulmanes, hindúes, chinos, mayas, católicos, protestantes, hebreos, babilonios, egipcios. Cada uno a su manera, pero cada uno a la manera de todos."
Ya estaba exaltado, como listo a recibir la asunción al Nirvāṇa y desaparecer en la paradoja. Después habló como si fuese otro.
"Las estoy amando... pero tengo algo de miedo Sergio. Esa armonía, que a veces me figuro como una tierra fantástica, sacada de algun mundo paralelo donde Tolkien y Dante fueron realistas y la misma persona, es temible. Es (puede ser) como un veneno paralizante. ¿Cuántas personas se perdieron en los números, las formas, esos patrones que inundan el universo que nos rodea?, ¿cuántas no se desquiciaron, perdieron, para no volver nunca más?
Si..."
Volvió su vista repentinamente, más como si todo el mundo se moviese y sus pupilas permaneciesen en su lugar, para verme. Y me dijo: "Un veneno, en los laureles. Laureles de las glorias ganadas, ¿pero que tipo de laureles?. Y uno descansa en esa cama, cierra los ojos, y quizá ese sea ya su lecho final"
Le dije entonces: "Yo no sé Miguel... pero en tu lugar me casaría"
Motita de polvo
Pequeñita, incapaz de decir que no
Sube en un hoyo
Indefensa, incapaz de negarse a decir
Se la lleva un viento
Estrellada, incapaz de brillar única
Mézclase en la nube
Indistinguida, incapaz únicamente de brillar
Cae la lluvia y salta la tierra. Ilumina, come, baila como ilumina. ¡Cómo baila!
Pero la pobre motita se pierde en el festín, y la devora algún césped.
Quiero pasarte una reflexión: bajo las nubes de las Pampas vastas, el sol toca la tierra con sus dedos como un niño que juega con la tierra, y cuando esas nubes se disipan y abren su existencia, la palma completa abraza los pastos y al hombre. ¿Es que las nubes cierran el paso a la mano del niño hermoso?, no, las nubes protegen las Pampas, pero cuando llega el momento y es propicio, dejan paso a la luz toda, porque más se ríe el campo con el abrazo del sol que con sus cosquillas.
De la misma forma, cuando una persona se agita y vierte su intención en diversas cosas, su alma toca el mundo como las olas la costa, e inmediatamente rompe...
Solo la serena atención puesta en cuenca, como en los arrecifes, como en los lagos, permite beber del fruto de su estar. Es tranquila, es fresca y nueva, pero es una, y no muchas.
Tomar decisiones siempre fue como... importante. Importó siempre, a generaciones tras generaciones de pensadores y ultra-pensadores.
O sea... yo pienso en lo que para mi significó siempre esto de decidir, y me dan espasmos de paroxismo.
Haha, I already noticed that.
No te me rías, por favor...
Una nota triste se colgo de sus pestañas.
I... I didn't mean...
No te preocupes. No me arrepiento de nada, pero quiero contarte esto.
The longing laught cracked on a dim cacophony.
Todo el quid de la cuestión esta ubicado en lo siguiente: cuando uno depende demasiado de sus emociones, todo el mundo pasa frente a las manos como podría pasar el agua de un arroyo, y parece maravilloso. Pronto, cuando uno se da cuenta de que sus decisiones comenzaron a ser brutas aproximaciones sensuales, empieza a temblar, temiendo volverse baladí. Un epicureo pos-moderno. Te convencés de que no es así, sino que has aprendido a ver profundidades inescrutables para los ojos de casi toda persona (aunque guardás en lo profundo el anhelo de que haya, y encontrar por favor, más como tú mismo). Pero llega un momento en que no sentís más el tráfico de expectativas, y todo ese negro mercado se vuelve lo más legal y abogadil del mundo. Supongo que por la costumbre, como todo. No es de extrañarse, pero por un momento te detuvieses en tu atención arlequinesca a ver una cuadra atrás, como quien voltea a ver el rostro de quien pasó, podés encontrate con algo muy, muy raro (en algunos sentidos): aquella nube pasajera que cubría el sol cubría también una esperanza, y cuando despunta el racimo dorado de rayos frescos, también se derrama esa esperanza sobre tus meditaciones. Todo entonces se hincha, y parece una chanza de mal uso ese pesimismo que te envolvía cuadra después. ¿Qué era eso?, ¿por qué desanimar así?. No..., ¡hay que ser fuerte!, ¡cómo el sol!, que millones de años calentó, y millones más calentara los pastos y los hielos por igual. Así... así viajás dentro de tus viajes, ¡matryoshka con patas!
Entonces, my dear friend, este estado del espíritu es muy similar al estado del clima, y así de rápido cambia. Así de rápido se manifiesta el interés por el más abstracto de los problemas matemáticos, como se vuelca en la más rábiosa de las actitudes paternales, y luego cesa. Eso es inhumanamente humano; es tan propio que enajena; y tan inestable que se transforma en una insoportable estabilidad.
¿Por qué habíamos terminado en esto?
Because of your bleeding mouth. I'm sorry for hitting you... but you were being delirious.
Con-chu-da.
Fuck yourself!
¿Qué mierda buscás?. ¿Da*ñ*o? (con énfasis en la "ñ"), ¡¿DA*Ñ*O?!
Ejplico: creés que tus problemas te eximen de todo, ¿eh?, que podés abstraerte en tu ego chillón y húmedo, y hacer de cuenta que recién lo pariste (malparido); que es tu hijo y nada más importa. Ese es el lado monstruoso de las madres: el fanatismo.
Pero vos... vos en cambio simulás esa deformación abismal que te aliena, y eso te hace más repugnante aún, porque entendible es, si no aceptable, la lealtad ciega o el amor propio suicidas cuando la naturaleza zombie de una vida les da esas formas, pero la malicia exagerada es mentada, y más maliciosa aún por su innecesaria fornicación con la hipérbole.
So...
DIE!, te deseo una muerte lenta y horrible...
Él puede hacer ceder las existencias, más suave que una nube.
Puede, cuando lo desea, viajar en sus siestas
tan vívidamente
que los colores imposibles de sus sueños asaltan el mundo por sorpresa,
y lo conquistan.
Si de día camina demasiado rápido, la tierra bajo sus pies se entorna
y deja entrever el firmamento
al otro lado del mundo.
Si de noche vigila calmamente los astros
estos se ruborizan
y rien con las cosquillas
de sus pestañas.
Claro que Él no lo sabe. Es inocente.
Y cuando por los campos de esmeralda juega
su canto de niño resuena en toda la Creación.
¿Acaso aguardan algún ángel armado?
Bueno, bocas balbuceantes, bramidos brutales:
Como creen, cascados, cosas culposas
Demonios darán de dedos-dárdos
¡Escuchen!, es el Emisario Enviado.
¡Felices!, ¡fasto festín!, furibundos: fijense...
Gastan, gozan, gregan, gritan. Gustan.
Humanidad... hoces hincadas, horas histriónicas...
Infinitas infelices intenciones. Ícaro inventor.
¡Ja!, ¡jaja!, ¡jajajjaj!, ja, jaj...
Kàiser kilo-kinético, kioscos kantianos
Las... las leo lentamente, lujurioso
Me... ¿me mantendrán muerto mañana?
No... ¡niego negociar nada! , ¡népotas!
Ñandubayes, ñus, ñoños ñatos: ñoquis.
¡Óbices orbitan ontólogos orgíasticos!, o...
Pasan pudorosos, plúmbeos, posiblemente. Pasan.
Quien quiera, quédese. Quien quiera...
Razónenlos, recen raudos... ruletas rampantes.
Sabrán, sazonando su Santidad, sufrir.
Todos tornarán, todos tocarán Tanatos.
Un último umbral: unigénesis universal.
Vamos, vamos vosotros. Vean vehementemente.
Watts, ¡Watts!, wolframio... wolframio... ¡WOLFRAMIO!
Xilofón xilográfico, xenobiosis xenófita. X-E-N-Ó-N.
Ya yacen... yuntas; yendo; yuxtaponiéndo.
¡Zas!. Zurcimos zarpadamente zenits. ¡Zas!.
Largas hileras de fina luz pendían de ese rostro terreno que era su falange hacia el mundo que la contemplaba.
Divina, se entremezclaba con la intensidad celeste de la noche haciéndola día, y en su espléndido estar, una paz inundaba los corazones como Diluvio Universal.
Orbes de zafiro sereno, buscábanme como buscan el horizonte, y así me contemplaban en un juego dionísico e inocente, y yo devolvía la mirada como el crepúsculo cuando está a punto de perderse en el océano.
Si de sus labios de rosa y piel salían palabras, las palabras son carbunclos que bajo la fragua de su corazón se convierten en diamantes pristinos, que sin demora ella lanza a las aves del mundo.
Lumínica feroz. Delicia calma. Eterno retorno a tus ojos. Amor desvelado.
En mis caminos, cuando me suelto al mundo y ruedo por las sendas transitadas del dolor pasajero, siento que me abruma un terrible sobrecogimiento. Esta emoción es una emoción conocida, la saludo, pero sin mucho entusiasmo... no me cae muy bien, creo, pero aún así no puedo evitarla. Cuando pasa a visitarme, le abro la puerta esperando que me traiga buenas nuevas, y que podamos compartir un té y algunas palabras, pero ella se siento en mi mesa y empieza a hablar. De ahí en adelante, solo me resta sentarme y oirla en todo lo que tenga que decirme o cirdemí, y mi paciencia se dilata como las nubes que hacen sombra a mis paso.
No puedo hacer mucho... me devasta su discurso, y en días de bravura poco convencional, hasta siento asco de ella. Sin embargo nunca le digo nada... y me sigue visitando. Ojalá pueda decirle algún día todo lo que pienso y siento.
Cuando pasa a visitarme, aún le abro la puerta esperando que me traiga buenas nuevas, y que podamos compartir un té y algunas palabras...
No matter how much you could say me about the unnatural of my acting
Ya' know... this has nothing to do with reason
Can't expect to say: "Hey, that's stupid! Do this and everything will be better =]" (with that strange smile)
That's is really cruel, and naive
I know that it is stupid, but that doesn't mean that it is unimportant
It is
And no matter how much can I say about the subject, it's still there
Tormenting me
Because what it's needed is a formidable strenght of will, will that I don't have
Is that so difficult to understand?
For everyone is an herculic job to be free
But...
It's "free" in a different way for each one
Nos irritamos por las máscaras (las descubrimos también)
Buscamos acabar con ellas, uniéndolas.
Aprendemos que deben existir.
Empezamos a odiar darles los mismos usos a cada una, siempre.
Queremos alternar los usos de las máscaras y descomponerlos.
Dudamos acerca de si lo que hay que cambiar, es el mero sentimiento hacia ellas.
"No; ¡No!; N-O; ¿NO?; ¡¿NO?!; N...o; Nooooo; Nnnnno; No...; no."
No lo entiendo, teniente... de un cucharón.
No debería porque. No nos encontramos en posición de hacer tal cosa.
¿No dirá eso porque estamos atrincherados, heridos de muerte (yo sin una pierna, usted sin su hígado), por LA PALABRA?
No no, nunca. Jamás. Neva'. Lo digo porque solo dentro de unos momentos escaparemos de su látigo definitivamente. No debería preocuparle entonces más, esto de comprender. No pudimos hacerlo nunca, y cuando seriamos capaces de hacerlo, ya no tiene por que preocuparnos, cabo... Polonio.
"¡Agh-!"
[Una bomba carnicera cae sobre la pequeña zanja que nuestros heroes habían construido con sus propias manos, durante varios años en silencio, para no alertar a La Palabra. Pedazos de masa encefálica salen volando en todas direcciones, y los expectadores se deleitan con los trozos, engulléndolos y vomitándolos luego en una fosa común, donde profanarán la memoria de los rebeldes para luego olvidarlos. Esas son las monstruosas legiones de La Palabra, y así es la guerra]
La carne de la niña fue trémula, como si llamase a los carroñeros a atropeyarse en su sed de coito.
No menguó nunca mi interés, por más que nunca tampoco se alzó. Estaba muerto, no descompuesto.
Siguió moviéndose. Fue hipnótica, brutal, la música, era extraña, y la extrañaba. La nostalgia es infinita, e inexplicable en su infinitud, mas es el pecado más terrible, el de no querer con la fuerza suficiente.
La quería, quería su género, quería su tipo y su estereotipo. Las preguntas no llenaban el vacío, igual que estas palabras no lo hacen ahora. La palabras son peor, peor que una droga. La droga al menos te permite atarte a ella, pero las palabras... no aman ni dejan que nadie las ame. Solo se les puede tener lástima, o estar irremesiblemente sujeto a ellas. Prefiero morir allá afuera, en el silencio del páramo, que vivir esclavizado en su seno.
Verga: eso necesitaba la niña. Y yo necesitaba que ella lo necesitase.
Después, el querer.
- ¿Saber?, ¿cómo?, ¿qué es ESO? {levantando solo un dedo señala detrás de su interlocutor. Este se da vuelta a ver de que se trataba: no encuentra nada}
Verás, realmente creo que estás obsesionado. ¿Cómo es eso de conocer, y conocer +, y ¡+!?
Loco: controlate. Para una cachín y observá lo que estás pidiendo para el resto de tu vida.
¿Comés conocimientos?, ¿sentís conocimiento?, ¿y cuando estás todo chivado, transpiras conocimiento?, ¡¿acaso pensás esquivar una piña con conocimiento?!
- Si. Eso y mucho más.
- Sos un desquicie man. Me juego las bolas a que todo ese conocimiento te lo vas a tener que meter por el culo más de una vez de acá al día que te mueras.
Más aún, me pone muy triste imaginarme en tu lugar el día de tu muerte, porque te advierto una cosa: tu conocimiento no te va a salvar.
Memento mori.
La insoportable trivialidad de existir nos está rebasando, señor. Sabemos que se siente como ahogarse en un vaso de cloroformo (y no es que lo hayamos hecho, no, pero es obvio)
Si todo es tan trivial señor, ¿por qué volvemos a la pregunta de cual es el sentido de todo, o cada cosa...?
{Silencio, acaso de minutos-radiales}
{Una polilla pasa volando frente a la nariz de alguien, quedando irremisiblemente escabiada por su hálito etílico}
Galimatía, paráfrasis, moncholo, Alcorta, matar, Cantbury, espejo, humo, amor, cantares.-
A eso llamo yo una zarta de estupideces: no tiene sentido.
[eu!, IDEA: ¡el sin-sentido es la no-divina confirmación de nuestra pseudo-libertad!]
...
Señor, lo dejo. Debo volver a mi casa, que mi mujer me espera hace unos días y debe estar ya preocupa*hic*da.
x a1guna raz0n[0 n0] me s0ba 1a maz0rca 1a < parte de t0d0 <··· 353 //0-|*(_)//70 74//.813//
me recag0 en 1a atarax1a[4#0|Z4...]
Asquerosa contradicción, unánime decisión del orto.
Me condenan, me lanzan a la boca del volcán furioso para saciar la sed de su dios popular y violado. ¡Qué asco!
Pero son humanos (oh perdónalos divina nadidad), y no saben que sus palabras se desvanecen más pronto que ellos.
...
¿Qu...?, ¿qué e...?, ¿ESO?, ¡¿ESO?!
¡Hijos de puta!, ¡hijos de una camionada de putas!, ¡NO PUEDEN SER TAN IMBÉCILES!
¡Se regodean en su misera presencia, en su contacto visual y sonoro!, ¡pelotudos de mierda!
Ojalá pasen por la peor de las situaciones, algo les pase [no lo peor, lo peor no], aunque eso no sea. Pero que se den cuenta, que no sean tan ciegos e imbéciles. No me importa no verlo, no quiero eso [lo quiero], pero no, ¡no importaría!, me basta con saber que les va a suceder, tarde o temprano.
[Aunque digo esto como si realmente nadie más lo estuviese pensando acaso de mi] ¡PERO NO LO PIENSAN! [No lo sé] ¡NO LO SÉ, Y POR LO TANTO NO IMPORTA! [...]
Silencio..., es lo que necesito [...]
No lo dejan de hacer..., NO LO DEJAN [no puedo pedirlo: es un encuentro, y en el silencio habitan fantasmas] Que cretinos. Quiero volarles los sesos y luego yo [tendencia suicida], no, no, es normal. La muerte es la norma [¿La vida una excepción?] ¡Una mierda! ¡Una puta condena a la razón!
"¿...qué es esto?, ¿qué es esta razón que me pone en pie de guerra con toda la creación?..."
a la identidad muerte a la identidad muerte a la identidad muerte a la identidad muerte a la identidad muerte
La pregunta más mierda que se puede hacer es: "¿Todo bien?", pero en serio.
Traducida sería algo como: "Che, sos un enfermo. ¿Querés hacerte el loco y cambiar, boludito?. Sos la misma mierda que cuando te conocí, y lo vas a seguir siendo siempre, así que acostumbrate, basura insignificante"
Y la reputisima madre que los remil parió.
"Ojo, te lo digo yo, tu amistad, pero represento a toda la conchuda sociedad", "Morite si querés mañana, te vamos a llorar unos días, pero te vamos a recordar como queramos, y toda tu grandiosa complejidad, toda esa imbecilidad que tanto te autocomplace, se va a ir por el caño como un cago"
Así que, básicamente, a todo el mundo le hincha soberanamente las pelotas que les rompan el clítoris que se crean de uno, esa foto enmarcada que tiene que quedarse juntando polvo en un rincón de sus rutinas. Los muy putos quieren el orden. Pero hey, mejor CUALQUIER orden al peor de los escenarios: comerse que el mundo es más grande que nuestras bolas y que el universo no es ego-céntrico.
Muerte a la puta identidad.
Esta muchacha…
La conocí en una noche asquerosa. Fue un festejo absurdo, aunque agradable, por una fechita absurda que insistimos todos en recordarnos.
El encuentro fue arreglado. Esa noche todos éramos consortes de la Palabra, que por poco se nos materializó en alguna de sus formas obscenas y húmedas (la gran ramera)
La madre de la cumpleañera era una artista hecha y derecha. La comida estaba fría, pero eso no nos distrajo de los cuadros que nos señalaron eran de su "autoría" (la duda no es particular. Dudo en general de "autoría") Fantásticos, muy lindos. No sabría decir más.
No sé exactamente en que momento, pero todo se tornó leve. Las luces se hicieron menos espesas, y el aire al contrario fue lo único que se encendió con el humo de los cigarrillos. Recuerdo, si, un momento en donde puse de manifiesto que aquella noche elegía el silencio, sin más rodeos que esas mismas palabras, que en realidad me rodeaban de todo.
La chica en cuestión estaba a mi izquierda, alta (creo más que yo), fumando y moviendo calmamente la mano de arriba a abajo, las brasas de la punta siguiendo mis pupilas también, de arriba a abajo. No me molestaba; de hecho siempre lo dije: me agrada el perfume del tabaco. Desgraciadamente mis bronquiolos no pueden decir lo mismo. Ella era rubia, ajena porque no la conocíamos, pero hablaba con sensatez en el tono. La imagino con un dolor en la mano, sin saber porque.
La palabras volaron así: un cielo nocturno despejado en Tikrit; arenas y tierra y rocas; calma pero tensión en el aire; un destello, seguido de cientos de decenas rojas y burbujeantes, derramando fuego sobre el horizonte como se vierte la mezcla en el molde. Lo que se obtiene es distinto aquí, ya que en el cruce celestino de estas fugaces solo se genera muerte.
Terminado el asunto, yo algo bamboleado y con un cansancio terrible, nos vamos. Mantuve mi elección hasta último momento, por más unbearable que haya sido para el pluri-putiverso. Ella nos acompañó a un amigo y yo los aisle todo el camino: fantásticos. Ella establece contacto en un momento dado, y vuelan algunos fuegos entre nostros, 3. Pero para mi sorpresa lo que llega a mi es igual a lo que yo lanzo. De pronto me sentí jugando al delegado.
Hoy estuve pensando en ella todo el día. ¿Por qué cuerno?, bueno, la vi. Cruzando frente a mi primero (y un amigo, en esta situación inexistente), cosa a la que me fingí no avisorado, y minutos más tarde, parada en una vidriera frente a donde estaba sentado mirando que… ¿velas?, ¿muebles?, ¿mamparas?, no recuerdo. Era boludo.
La cuestión es que juraría que estaba viendome en el reflejo de la vidriera. Lo juraría. No sé porque, por algún flogisto brillantito que se supone me habita o algo. De ahí, de ese hecho, *kaploth*
La cabeza me estuvo haciendo génesis todo el día con respecto a esa muchacha. Virginia creo. No sé, pero me pregunto algunas preguntas que no tienen ni obvian respuestas, y las respuestas están cerca, ¡cerquita!, si considero que siempre todo es uno y está a uno de distancia. Uno tiene que tomar la Decisión.
Si aquella noche decidí no decidir, es porque siempre supe que la decisión se autoyuxtapone add-infinitum y vuelve: te repatea el culo, dejandote una nalga con un NO marcado y la otra con el SI. Imaginensé donde quedaría marcada la indecisión…