martes, 20 de diciembre de 2011

Sol.
Sol lacónico.
Oradrante Sol.
Sol granate.
Recio Sol.
Reggio, ¡oh tú, en tu inmáculo trono, Sol!
Cuando dilates tu pupila ardiente
sobre mi espíritu menor,
mi pequeño cuerpo de carbón,
elevaré un último agónico
bramido de dolor
que finja ser tuyo
Sol sin voz.

lunes, 11 de julio de 2011

Complejidad y homeostasis

Dejar un comentario Posted by Mr. J en julio 22, 2009 Edit

Este es un tópico interesante. Leyendo algunas fuentes se me ocurre que lo que en biología y otras ciencias se denomina homeostasis, es resultado de la complejidad de los sistemas que se estudian.

Cuando decimos homeostasis nos referimos a la capacidad de un sistema de regular sus condiciones internas para mantenerse estable ante cambios en las condiciones de contorno. Es condición de autoregulación fundamental para la existencia de vida, siendo que ésta depende de estructuras complejas y organizadas.

En este sentido, cabe señalar que si bien los organismos poseen mecanismos de homeostasis diversos (temperatura, pH, oxigeno, etc.), podemos encontrar mecanismos similares en otros niveles de integración. Por ejemplo, si consideramos la tasa de fotosintesis de un individuo, esta tasa puede variar considerablemente por diversos factores internos o externos. Ahora, considerada esta tasa a nivel comunidad, nos encontremos con un equilibrio dinámico mucho más resiliente que el del individuo aislado. En el caso anterior, un bosque es más capaz de mantener una tasa de fotosintesis en torno a un valor que uno de los individuos que lo componen, siendo que al decrecer la actividad de un individuo o población, puede acelerarse la actividad de otro individuo o población, compensándolo. Esto opera a lo largo del sistema bosque, y es común encontrar mecanismos homeostáticos en poblaciones, comunidades y ecosistemas.

Sí observamos el siguiente gráfico, podemos ilustrar algunas cosas

James Lovelock, cofundador de Greenpeace y famoso autor de la hipótesis Gaia, llevó la capacidad de autoregulación a un nivel que aún hoy es muy discutido: la biósfera. Su suposición lleva a pensar que la biósfera constituye un sistema complejo con capacidad de modificarse, y más controvertido aún, modificar su entorno (litósfera, hidrósfera y atmósfera) para hacerlo más hospitalario a su existencia.


El placer de la unión

Dejar un comentario Posted by Mr. J en diciembre 19, 2010 Edit

En las postrimerías de días plomizos como los que tocan en ciertas épocas del verano, no existen mayores satisfacciones que una y simple: recorrer a pie la ciudad.
En esos paseos ejecutados con avidez agónica y silenciosa los pies pesan lo mismo que recuerdos. El corazón no pide más que hundirse en la desesperanza/ción porque prevalece en la piel de su músculo la certeza de que son horas de artes ocultas, soledad y oniria. La compañía nunca es bien recibida, aunque sea con sonrisas y compartidos alimentos.
La ciudad poluta tiene los tintes monstruosos de las ciudades de los antiguos, de R’lyeh y Babilonia, de los prolegómenos de futuras-reliquias ciudades, embastadas en aluminio y luz falsa. Me encrespa los nervios y me embota la razón este caminar entre rostros garabateados y reflejos transversales, con un frío indigno de cemento llovido. Me encrespa y embota porque tengo la desesperación de los resignados atrapados, de los moradores de la Biblioteca de Babel, de “hallar” en algún recuerdo el libro, la palabra, el pensamiento y la persona que me libren de toda sensación y satisfacción. A esa unión perfecta se le ha impuesto el nombre “amor”. Yo la llamo muerte.

Ecología

Dejar un comentario Posted by Mr. J en julio 20, 2009 Edit

Etimológicamente hablando, ecología proviene del griego. οἶκος, oikos, transfigura en eco. Remite a la idea de “casa”, con un sentido más cercano al de “hogar”, ya que antiguamente incluía a las relaciones domésticas (familiares y de dominación) a parte del espacio físico. λόγος, logos, que se mantiene logos, es difícil de definir según nos advierten, así que nos conformamos con decir que encontramos contenidos y solapados los sentidos de palabra, razón, discurso.

Pensemos lo similar que es la raíz a la de economía. Podríamos traducir al tun-tun y para contrastar “Estudio de los asuntos del hogar” y “Administración de los asuntos del hogar” ambos términos, respectivamente, y de pronto no se hace tan casual las tensas relaciones que han parecido existir entre ambas disciplinas en la observación corriente.

Edgar Morin nos da una idea breve del desarrollo contemporaneo del término común:

La ecología es una disciplina científica que se creó, a finales del siglo XIX, con el biólogo
alemán Haeckel; en 1935, el botánico inglés Tansley concibió la noción central que distinguió el
tipo de objeto de esta ciencia de los de las otras disciplinas científicas: el ecosistema. En 1969,
se produjo en California una unión entre la ecología científica y la toma de conciencia de las
degradaciones del medio natural, no sólamente locales (lagos, ríos, ciudades), sino en lo
sucesivo globales (oceános, planeta), que afectan a los alimentos, los recursos, la salud, el
psiquismo de los mismos seres humanos. Se produjo, así, un paso desde la ciencia ecológica a
la conciencia ecológica.
Además, se realizó la unión entre la conciencia ecológica y una versión moderna del
sentimiento romántico de la naturaleza que se había desarrollado, principalmente en la
juventud, durante los años 60. Este sentimiento romántico encontró en el mensaje ecologista su
justificación racional. Hasta entonces, todo «retorno a la naturaleza» había sido percibido en la
historia occidental moderna como irracional, utópico, en contradicción con las evoluciones
«progresivas». De hecho, la aspiración a la naturaleza no expresa sólamente el mito de un
pasado natural perdido; expresa también las necesidades, hic et nunc, de los seres que se
sienten vejados, atormentados, oprimidos en un mundo artificial y abstracto. La reivindicación
de la naturaleza es una de las reivindicaciones más personales y más profundas, que nace y se
desarrolla en los medios urbanos cada vez más industrializados, tecnificados, burocratizados,
cronometrados. (El pensamiento ecologizado, Gazeta de Antropología No 12, 1996 Texto 12-01)

Más allá de esto, ¿a qué podemos llamar ecología como campo de estudio?

Tedio. En esta hermosa página de la Sociedad Planeta Vivo pueden encontrar las 3 definiciones que actualmente tienen un uso más difundido (La de Haeckel, la de Andrewartha/Birch, y la de Odum)

Me interesa señalar que en todas las definiciones el objeto de estudio tiende a tomar un aspecto dinámico e inter-dependiente, por lo que factores bióticos y abióticos se relacionan en un juego constante. Ésto nos permite suponer que los enfoques funcionales e históricos adquieren tanta o mayor preeminencia que el enfoque descriptivo en el estudio ecológico.

Si miramos muy por encima las divisiones que son posibles hacer del mundo biofísico, podemos también armar un espectro en el que constantemente hay un intercambio con el medio abiótico, de materia y energía

Partículas sub-atómicas -> Átomos -> Moléculas -> Organoides -> Células -> Tejidos -> Órganos -> Organismos -> Poblaciones -> Comunidades -> Ecosistemas -> Biomas -> Biósfera

Cada estadío representa un nivel de organización con sus complejidades intrínsecas, y por tanto con sus propiedades particulares, a las que llamamos emergentes por ser un resultado de la pertenencia a ese nivel y sus interacciones en él, y no de la suma de los factores que dan lugar a la estructura física que permite su existencia. Así, podemos decir que cada nivel implica al nivel anterior, pero no se explica por él. El estudio de cada grado en esta escala exige una perspectiva paradigmática particular, y en ese sentido la ecología ha debido servirse de múltiples disciplinas ya existentes para entender aquello que ha sido del interés de sus estudiosos, y por lo tanto de quienes le dieron forma.

La ecología centra su interés por delante del organismo u individuo en esta escala, y así son los niveles de integración de población, de comunidades y ecosistemas aquellos en los que se centra el grueso de su estudio.


La posibilidad de deconstruir el espacio

Dejar un comentario Posted by Mr. J en diciembre 15, 2010 Edit

Vamos a pensar: el espacio público es un lugar de paso. Las grandes urbes llegaron a convertirse en panales poblados de celdas oscuras y privadas, sobre las que a penas podemos sobrevolar desde la impasibilidad de una bicicleta mientras atravezamos zonas, o que podemos sentir más lenta y duramente cuando caminamos bordeando rejas, fachadas, calles.

Nuestro tiempo se relaciona con esos espacios. Nuestro tiempo es lobotomizado por esos espacios. En la lógica de nuestra sociedad, existen un terceto de lugares bien definidos: el hogar, el lugar de trabajo/estudio, el lugar de esparcimiento (vamos vamos… consumir =~ esparcir) Remotamente existen lugares exóticos (“¡Qué hermosa República Dominicana! ¡Vieses como viven!”), pero en la ciudad y en la rutina esas son las 3 cápsulas que tragamos a diario.

El acto de revelarse contra la conformación/conformidad del espacio tiene todo que ver con el modo en que hacemos uso de esos espacios. Si no podemos reir mientras estamos en clase, si no podemos estudiar mientras trabajamos, o elaborar mientras nos divertimos, seguimos el esquema blanco-patriarcal-occidental-pseudocristiano de toda la vida. Vamos derecho del nacimiento a la muerte dando vueltas en éste laberinto como ratas.

El profundo nexo que hay entre la propiedad y la identidad está enmarcado en los espacios, y quien puede librarse en los espacios que habita, puede librarse de los límites de la identificación. En definitiva la deconstrucción del espacio no es más que otro proyecto para deconstruir nuestra identidad.

Quiero plantar tomates en el trabajo, y escribir poesías en la vereda, y atravezar la calle como una flecha en patines sin tener que vadear bólidos fálicos.




Selección natural y variabilidad

Dejar un comentario Posted by Mr. J en julio 28, 2009 Edit

Como consecuencia del proceso de selección natural, mientras los alelos que mejoran la adaptación van aumentando su frecuencia, aquellos menos ventajosos son gradualmente eliminados. Esto parece sugerir que al mismo tiempo que aumenta la adaptación, la variabilidad se iría reduciendo, de modo que las poblaciones tenderían a presentar un único alelo para cada gen. Esta afirmación resulta paradójica, ya que hemos visto que la variabilidad en poblaciones naturales es, en general, muy amplia. Trataremos de interpretar este problema partiendo de la siguiente pregunta:
Suponiendo que la predicción planteada se cumpliera y la selección natural redujera la variabilidad, ¿cuál es el problema de tener poca variabilidad si las variantes se encuentran bien adaptadas?
Si el ambiente fuera constante tanto espacial como temporalmente, esto no representaría un problema. Pero como el ambiente biótico y abiótico es cambiante en ambas escalas, una población homogénea correría el riesgo de extinguirse ante cualquier cambio.
Vemos entonces que para las poblaciones resulta necesario mantener ciertos niveles de variabilidad genética, de modo que haya distintios genotipos aptos para sobrevivir en los diferentes “parches” de un ambiente heterogéneo y afrontar los cambios que se producen a través del tiempo. Entonces, ¿cuánto mayor es la variabilidad, mejors son las posibilidades evolutivas de una población? Esto tampoco es correcto, ya que un nivel muy alto de variabilidad puede resultar contraproducente porque disminuye la adaptación promedio de la población frente a sus circunstancias inmediatas.
Sin duda la relación entre variabilidad y adaptación es un problema complejo que no admite una respuesta general. La magnitud de la variabilidad de cada población es el resultado de la resolución de este conflicto, que será diferente según el ambiente sea más o menos estable, más o menos homogéneo, así como también dependerá de factores históricos.
La dinámica de los genes en las poblaciones es una solución de compromiso entre adaptación inmediata de los individuos a un ambiente determinado y una cierta plasticidad adaptativa que asegura la continuidad de la población como un todo. Estudiando diferentes especies, se observó que la seleción natural, lejos de producir poblaciones homogéneas, compuestas por un único tipo de organismos “óptimos”, puede operar de maneras muy distintas.

“Selección natural y variabilidad”, autor y texto desconocido

El papel de las propiedades emergentes y su aparición en las proximidades de puntos críticos han movido a algunos a pensar que la evolución biológica a gran escala, la macroevolución, se desarrolla en la frontera del caos. Varias líneas de prueba respaldan esta idea. Por un lado, la fluctuación temporal del número de familias de algunos grupos biológicos es compatible con lo que cabría esperar de un sistema crítico. Por otro, el proceso evolutivo origina una filogenia que podemos representar en forma de árbol que va ramificándose conforme van apareciendo nuevas especies (u otros taxones). Esta estructura dendriforme es fractal. Lo ha demostrado Bruno Burlando, de la Universidad de Génova, quien ha analizado las relaciones existentes entre distintos niveles taxonómicos (especie-genero, género-orden, etc.) y ha descubierto que las regularidades que aparecen en las relaciones entre los grupos taxonómicos revelan la existencia de leyes invariantes, aún cuando se cambie la escala taxonómica. Si contamos el número de géneros que contienen una, dos o más especies, vemos que aparecen ordenados siguiendo una distribución potencial, característica de las estructuras fractales. Disponemos además, de una información valiosa acerca de la dinámica de la evolución: los espectros de extinción de especies en el tiempo y el alcance de tales episodios. El 99,99 por ciento de las formas vivientes que han aparecido sobre la Tierra se han extinguido. Los procesos de adaptación de las especies al medio y de extinción aparecen íntimamente imbrincados en la teoría darwinista de la selección natural. Frente a un medio cambiante, las especies capaces de adaptarse, en las que se supone cierta variabilidad en el seno de la población, dejan descendencia, mientras que las menos aptas desaparecen.
Si la adaptación confiere ventaja a la especie, cabe entonces presumir que los grupos más persistentes serás los menos propensos a desaparecer, dado que se hallan mejor adaptados al ambiente. Pero del análisis de los patrones de extinción se desprende, por contra, algo muy distinto. La probabilidad de extinción de un grupo cualquiera se muestra constante a lo largo del tiempo, y no depende de cuánto llevara existiendo en el planeta. ¿Cómo resolver esta paradoja?

“Complejidad en la frontera del caos”, de Solé, Bascompte, Delgado, Luque y Manrubia.

Memética

Dejar un comentario Posted by Mr. J en agosto 16, 2009 Edit

En su libro “El gen egoísta” de 1976, Richard Dawkins acuña el término “meme” para referirse a una unidad de información análoga al gen, capaz de reproducirse, mutar y estar sujeta a una supervivencia diferencial. Las entidades entonces conocidas como memes se habrían comenzado a desarrollar cuando la capacidad imitativa humana hubiese alcanzado algún umbral en el pasado que les permitiesen independizarse de sus soportes biológicos en el sentido de no deber replicar el soporte [Revisar].

Podemos aclarar esto suponiendo como soporte a las estructuras neuronales y a los memes como los patrones en ellas presentes. Estos patrones serían capaces de autoreplicarse, generando nuevos soportes en relaciones de intercambio de energía, ¿materia? e información con el medio.

Los memes se propagan horizontalmente, a diferencia de los genes, que tienen una propagación vertical.

En este documental de National Geographic se realiza un estudio comparativo de las capacidades de aprendizaje de chimpancés y niños. Los ninños muestran una capacidad superior para imitar [Desarrollar].

Test compares the way humans and chimps learn

[Crítica de interés]

Lack of philosophical appeal

In his chapter titled “Truth” published in the Encyclopedia of Phenomenology, Dieter Lohmar questions the memecists’ reduction of the highly complex body of ideas (such as religion, politics, war, justice, and science itself) to a putatively one-dimensional series of memes. He sees memes as an abstraction and such a reduction as failing to produce greater understanding of those ideas. The highly interconnected, multi-layering of ideas resists memetic simplification to an atomic or molecular form; as does the fact that each of our lives remains fully enmeshed and involved in such “memes”. Lohmar argues that one cannot view memes through a microscope in the way one can detect genes. The leveling-off of all such interesting “memes” down to some neutralized molecular “substance” such as “meme-substance” introduces a bias toward scientism and abandons the very essence of what makes ideas interesting, richly available, and worth studying.

sábado, 31 de julio de 2010

There is something unlawful about such dim matters...
And though I ought them to be true
the less-mirthful truth was that as the glimmer vanishes
and the smoke elevates,
burgundy and steady darts are the fingers of such a craven world,
unaware and coward of his unawareness.

lunes, 21 de junio de 2010

Hemos notado una divergencia en el curso de sus pensamientos.

Sin duda se trata de un acontecimiento inesperado...

...lo que no significa que sea aleatorio. ¿Podría haberlo generado?

Sería improbable. Tengamos en cuenta que la estricta vigilancia bajo la que se encuentra no da lugar a mayores movimientos sin que lo sepamos. Y esto es gigantesco.

Sospecho que se nos escapa algo. Que hay algo que pasamos por alto... ¿Qué opinan de la desgravación de la semana pasada?

Creo que no fue nada nuevo. No es diferente de lo que venía haciendo noche por medio.

No se equivoque: en este caso fue algo más físico y prolongado que de costumbre. Su boca sintió el sabor de la sal, antes y después del sueño.

¿Y qué debemos suponer? ¿Qué lo ha fraguado? ¿Qué se nos ha logrado escapar?

Debemos suponer lo peor, señores. Debemos suponer que seguirá intentándolo.


Cruza el ensueño, cruza los dedos,
un temblor armónico sacude tus huesos,
los acordes dulces en almíbar tus momentos
Nutre la erodisea, humo y rebelión,
Hacha la madeja y el nudo gordiano que te pesa
porque es más probable que te perdonen
a que te den permiso.

sábado, 22 de mayo de 2010

¿Siento pena?
Sí.
Tanta que no puedo cerrar los ojos en la cama.

En estos días tiesos de invierno el dojo está particularmente vacío. Somos hojas y nos fuimos secando y desprendiendo de todo lo que es importante en nuestras vidas. Poco a poco, mientras el invierno avanza, vamos introcediendo, cerrandonos sobre lo oculto en nuestro fuero tenebroso y cálido.
Todavía oigo el piano por las calles, veo el relámpago en el rabillo del ojo. Aún no sé como decirle lo mucho que detesto (la detesto y me detesto) por no haberlo resuelto. ¿Qué era acaso tan difícil? No faltaba sino dejar de lado lo mezquino en nuestras maneras de tocarnos, con palabras y yemas, con la punta a penas de nuestro intelecto perforar acertijos, problemas; no nuestra conversación diaria, que de toda nuestra geología era la que más profundo orodraba con esas helicoides fantásticas y cuasi-barrocas que sabíamos trazar sobre su superficie. Amábamos las palabras, los tonos en las palabras, los momentos sinónimos y antónimos para hacer caer una oración como un piano, un yunque, o un valiosísimo jarrón de la dinastía Ming. Dios sabé que aún oigo el piano, pero jamás lo oí romperse. Jamás oí caer los ladrillos y el reboque, y se me recusó el obsceno crimen "showing feelings". Nunca se me juzgó. No hubo sentencia. Nunca se me libertó tampoco de la prisión que me salvaguardaba de las navajas afiladas en el extremo de las caricias, de las brasas como navajas en el corazón de otro ser humano. Las cicatrices de basalto sobre mi piel todavía queman de recuerdo. El dojo sigue frío, como el sol fresco sobre la silueta soñolenta de los edificios. Trato sin lograrlo abrir la puerta de entrada. Alguien debe estar por venir. Tengo que recibirlo.

domingo, 28 de marzo de 2010

Paso paso paso
Paso paso pensamiento paso
Paso pensamiento paso pensamiento paso
Pensamiento paso
Pensamiento pensamiento pensamiento pensamiento pensamiento
Dolor

Así como me acerco a los límites de las tinieblas que visten esta calle sin luz, así también me acecha en los límites de mi impostura la cruda consideración de que olvido, al final y eterno, vence. Vini vidi vinci, cuando nadie lo esperaba, vini vidi vinci. Marco con el fiero hierro de mi sello la noche en que el celo serio calló. Y entre nimbos misteriosos, destellos purpúreos de ángeles miles llorando, el primogénito dulce cae hacia el vacío.

Y cae.

Y cae.

Y cae.

Y cae.

El abismo ya no tiene sitio. El cuenco de mis manos ya no tiene sitio. Las lágrimas diluvian, ya la tierra ya la alfombra las recibe. Ya mi cuerpo lacerado en partes sin cuerpo tiembla de pánico, y nada pero nada de nada puedo pensar, más que una cosa sola:

Desaparición.-

miércoles, 17 de febrero de 2010

¿Sabés que por las noches
oigo un aleteo de pétalos,
alzo mi vista en la oscuridad
y nadie está allí?

¿Sabés que en las alturas
veo centellas al ocaso,
alzo mis oidos al horizonte
y nada suena allí?

¿Sabés que caminando
percibo fragancias sutiles,
alzo mi corazón al verde
y ninguna perfuma allí?

Sabés que oigo, veo y percibo.
Lo que pasa es que a veces
siento que nadie está conmigo.

miércoles, 10 de febrero de 2010

Will you or will not
know it some day of those

your existence saves mine
as each new sunrise
saves each life
or takes those
those of wich we don't know.

Thanks for being my sun.

viernes, 1 de enero de 2010

Puedo imaginarte ahora

como una punta arrolladora

diamantina estocando la tarde

más increible que nadie pueda imaginar

más plácida con la que ninguna voz me acompañó

más blanca que el pétalo de la flor más buscada

mas no la nombro

porque tiene tu nombre y tu nombre

no es cosa de regalar


Ruego ganarme alguna tarde, quizás,

el derecho de susurrarlo a tu oido

para acompañar con voz suave

esa voz suave como seda

que me obsequiás.

domingo, 20 de diciembre de 2009

Como una torre caústica crece frenética la propensión a tu alquimia. Es el plano de aguamarina
trazado por una tríada púrpura, trazado en tu frente, auténtica portadora de la orbe oblonga.

Son tus mejillas de deslave, tus expresiones de eones posados sobre tu cabeza
como halos divinos que te asientan en distancias magníficas,

en las antípodas de la razón que sea.

Geodesia manipuladora.

viernes, 27 de noviembre de 2009

Cruzaba la calle como un hierro al rojo. Todo sus músculos tensados. Cada pelo crispado. Su sangre bombeando como para inseminar cada célula de furia suicida. ¡No había más remedio! Estaba sumida hasta la nariz de mierda, de esperanzas y reproches.

Pero conservaba una belleza residual. Como yegua al sur, cada machito duro volteaba la mirada para verla con disimulo y tener material fresco para las fantasías a medias de media noche. Que hembra, que ejemplar. Que voluntad cargada de misantropía. “Más bien muerta que modelo de nadie” pensaba mientras se llevaba la mano a los cabellos de ónice y se desarreglaba física, y mentalmente imaginando imágenes de magos implacables violentando todo ese mundo inmundo. Ella misma era una ilusionista. Podía hacer desaparecer erecciones con una rodilla, y borraba las estrellas con el movimiento de su lengua. Por lo demás era cuentasueños, Mara. Mil demonios contra la petrea impasibilidad de un siddharta, cualquiera se atreviese.

11 kilómetros no llevaban a ningún lugar.
12 meses no le alcanzaban a nadie.
13 no significaba nada.
14 nunca más serían los años.
15 no. Nunca serían solo 15.

domingo, 9 de agosto de 2009

Mi demonio me hace soñar
como a ningún otro mortal.

Y de los techos de Babilonia
los pasajes
de la bóveda
Géminis y Capricornio
tendidos en la arena
al puñal mi pecho
y el escarlata
a lo oculto mi pulso. Mis ojos al firmamento.

Cruza el Ensueño,
humo y rebelión.
Cruza la noche
vasta y añil.
Tu mano completa
de la constelación la brecha
tiende la hebra
circonada y eterna.

Celosía, Samael. Parir al Umbral, y estar pronto a caer.
Pasan las lunas. La carne pasa.

Tu anhelo jamás pasará.

martes, 14 de julio de 2009

Pietr quemaba neumáticos en su fuero interno. Cada regicidio cometido criminalmente en los últimos 21 años de su vida había sido seguido de la revolución obligada, pero el festín carnívoro de costumbre no estaba seguro era lo que quería esta vez, y en cambio dejó todo como el cielo: siempre igual, pero nunca como siempre. E incendiado al albor o el crepúsculo.

El tremor de las lenguas de acero lamía sus órganos como si realmente fuesen cuchillos, pero en realidad no eran más que las llamas vibrantes de su habitual desengaño, que en realidad no era más que una forma grandilocuente de nombrar toda la mierda junta que sentía, y la ira consigo mismo.
Pedir era inútil: no creía en bufones cósmicos ni fuerzas generosas desde hacía ya demasiado, y su adolescencia había sido estéril y sedada. Que mundo chupapija...

Claro que, aún cuando no supiese qué esperar en esta ocasión, sabía que tenía que seguir viviendo. La opción era la muerte. Envenenándose, saltando, apretando un gatillo o de tantas maneras que con tanto esmero había imaginado, que haría mear de vergüenza a cualquier artista. Y esos artistas condenados bien merecían sentirse avergonzados hasta que se les aflojase la vejiga y el recto, porque sus obras bastardas y supuestos hadalídes de la condición humana habían restado más libertad a su pobre y eclosiva vida que toda la máquina coercitiva del Estado y los recursos, y su falta, juntos.
Que miserable se sentía... y cómo deseaba que todos fuesen miserables con él. pOR QUE SI ÉL NO ERA FELIZ, nadie MEreCía serlo.
En DeFINitiVA, TamBiéN erA bAStanTe pUTO él. Este Pietr de piedra. Este delicado hijo de una camionada de prostitutas.

domingo, 17 de mayo de 2009

creo que no tengo más nada que dar
es un alivio
que mis heridas
no tengan ya porque cerrar
cuando poco queda
más delicioso
que sentir la vida escapar

viernes, 8 de mayo de 2009

With my hands
made of wood and time
I create
a universe of shards

Fleeting between leafs
wind and sun
my fingers dont want
no
to touch the ground

And so they d r e a m

of further Edens
of childrens of glass
fragile
and humble
as they really are

Woods that fall
Times that pass.